El precio y la característica publicada solo se relacionan de forma laxa.
Los ejemplos que lo demuestran
- Un medidor de ángulo de trece euros que declara ± 0,2°, junto a otro de cuarenta y uno que no declara cifra alguna.
- Un medidor de humedad de once euros que publica precisión y resolución por separado, junto a otro de cincuenta que publica una escala relativa de 0 a 100.
- Un comprobador de tensión de doce euros que declara CAT III, junto a otro de setenta y cinco que no declara ninguna.
Dónde falla de verdad lo barato
Las carcasas. Los grados de protección y la resistencia a la caída cuestan dinero y son lo que separa una herramienta de cajón de una de obra.
La constancia con el tiempo. Las burbujas encoladas, los topes de metal duro y los perfiles templados son lo que mantiene un instrumento dentro de especificación después de dos años, y no son baratos.
La disponibilidad. Varios instrumentos económicos que comparamos se venden en un solo mercado, lo que para un comprador de fuera de Alemania significa una búsqueda en vez de un enlace.
Qué no comprar barato
Nada que se acerque a una instalación con tensión sin una categoría de medida declarada, y nada cuya lectura fueras a dar por buena sin una segunda comprobación.
Preguntas que se hacen de verdad
¿Cómo juzgo un instrumento sin cifras publicadas?
Por lo que puedas verificar tú: ponlo a cero, mide algo conocido y compáralo con otro instrumento. Eso no es una calibración y es mejor que nada.
¿Una marca conocida es una garantía?
No. Dos de las marcas más conocidas de este sitio publican anuncios de tres líneas sin categoría alguna, mientras que una marca alemana de gama media publica categorías completas en seis productos.
Última revisión 31 de agosto de 2026